domingo, junio 29, 2014

Un Mundial fuera...



Me siento a escribir estas palabras con mucho dolor y pesar en mi corazón. México ha quedado fuera de un Mundial más y sin merecerlo.

Hoy le doy las gracias al "Piojo" Herrera y a Ricardo Pelaez por regresarnos el ORGULLO Nacional. Hace unos cuatro meses nadie daba un "peso" por esta selección, sin embargo, en este Mundial, a base de "huevos" y un fútbol muy convincente, el Tri nos hizo soñar.

Desafortunadamente no todo es color de rosa. El Tri se topó con una Holanda que tiene sed de revancha,con un Robben que no perdona, con un Van Persie que a pesar de salir cambio, le da un abrazo al "Cazador"- Huntelaar-, quien a pesar de no haber jugado un solo minuto, fue letal y metio ese penal que se sintió como una daga al corazón. Una Holanda que tenía una sed por ganar. Sed que se vio en la cara de Sneijder cuando empató el partido.

Sí, hoy se perdió. Tal y como ha sucedido en Mundiales anteriores. Sí hoy lloramos.

¡Pero eso no importa!

Hoy México demostró que tenemos con que ilusionarnos. Hoy Miguel Herrera nos dejó claro que su llamado al Tri fue tardío, mas no perezoso. ¡Hoy México deja en claro que en Rusia, no solo vamos por los Cuartos, sino que vamos por el Mundial!

miércoles, junio 04, 2014

El Mejor Mundial...

3 largos años pasaron desde la última vez que publiqué en este espacio. Buscando hacerlo con mayor frecuencia y con un nuevo título, me inspiro en un post de mi amigo Miguel Briseño (@MiguelAngelBris), donde nos explica como la vida se vive en mundiales (http://www.miguelangelbris.blogspot.mx/2014/06/mi-primer-mundial.html).

En lo que a un servidor respecta, tengo claros recuerdos desde Italia 1990 a la fecha. Goles, grandes jugadas, decepciones y por supuesto, muchas lágrimas derramadas a causa de las múltiples y dolorosas eliminaciones que ha sufrido el "Tri de mi Corazón".

Si me hicieran la pregunta: ¿Cuál ha sido el mejor Mundial que has vivido? Les contestaría con un muy sencillo: Todos. Y es que usaría tan ambigua respuesta para responder a la pregunta, pues en mi mente, todos los mundiales de fútbol son el mejor, cada uno con su muy particular sello.

Por supuesto que hablo solo de los mundiales que a mi me ha tocado vivir y de los cuales tengo recuerdos vivos, pues en México 1986, apenas tenía tres años y no recuerdo absolutamente nada más que un peluche de Pique Gol que alguien me regaló.

En Italia 1990, mi mayor recuerdo es Salvatore "Toto" Schillaci, aquel desconocido jugador italiano que se encargaba de hacer goles para la Squadra Azzurra, sin embargo, lo que hizo de Italia '90 el mejor mundial, fue que me dio hepatitis y tuve que pasarme todo el verano en la cama, situación que en cualquier otro verano hubiera sido el acabóse para un niño de 7 años, pero que para mi fortuna, se presentó durante un verano "mundialero".

Para Estados Unidos 1994, ya con un poco más de idea futbolera, recuerdo a la perfección los dos goles de Luis García frente a Irlanda y aquel efusivo festejo luego del segundo gol, el haber vivido los penales contra Bulgaria en un campamento en Estados Unidos y la eterna pregunta de ¿Porqué no metieron a Hugo Sánchez? ó ¿Porqué mi ídolo Jorge Campos no había tirado un penal? Pero más allá de las alegrías y decepciones que esa selección mexicana me brindó, lo que hizo de USA '94 el mejor mundial fue un documental titulado "Nos Vamos Al Mundial", donde se narraba el camino del Tri rumbo a la cita mundialista, incluídos los pasajes de la fase de clasificación, la Copa América en Ecuador de 1993 y la Copa Oro de ese mismo año. Vi tantas veces ese video, que la narración del famoso gol del "Abuelo" Cruz ante Canadá y que le dio al Tri el pase al mundial, la puedo recitar sin error alguno, en la misma tonada que los hace Raúl Orvañanos y la frase ¡ESTAMOS EN EL MUNDIAL! me sigue poniendo la piel chinita (incluído el comentario de Fernando Schwartz: "Está llorando aquí el Abuelo Cruz").

En Francia 1998, todo un puberto de 15 años, me sentía el gurú del fútbol. Enfundado en mi playera del Tri con el calendario Azteca, no puedo borrar de mi mente aquella falla de Luis Hernández frente a Alemania que hubiera significado el 2-0 y que mataba a los teutones; la otra cara de la moneda, tampoco puedo borrar de mi cabeza la imagen del gol de Oliver Bierhoff que nos dejó fuera del mundial. Lo que hizo de ese, el mejor mundial, fue al oportunidad de "colarme" a la concentración del Tri en el Club de Golf Avándaro, a unos días de que se fueran a Francia. Jamás voy a olvidar como todos los jugadores, a pesar de estar concentrados en otras cosas, se tomaron el tiempo para compartir unas palabras conmigo y firmarme mi playera. Uno de los momentos más mágicos en mis 31 años de vida.

Corea-Japón 2002 fue mi último mundial antes de ir a la universidad. Jamás olvidaré el sentimiento de impotencia que tuve cuando Estados Unidos eliminó a México del mundial. Aún recuerdo el manejar a mi casa, a eso de las 2:30 de la mañana con lágrimas en los ojos. Pero como dije, no todo es tristeza y decepción, también hay alegrías, como el haber visto y gritado en el auditorio de la escuela, previo a un examen final, el golazo de Jared frente a Italia. Haber vivido el Corea vs España en mi graduación, le dio un toque extra a este mundial, sobre todo porque eramos más de 40 graduados, juntándose alrededor de la tele de la cocina del salón donde fue el evento para ver como Corea del Sur y el "te ju mingo" que cantaban sus aficionados, eliminaban a España.

En Alemania 2006, ya todo un hombre trabajador y godinez cualquiera, tuve que hacer uso del ingenio para no perder detalle del mundial. Mis mejores amigos, un radio portatil que usaba mi Mamá para salir a caminar en las mañanas y el 730 de AM (estación de la cual hoy orgullosamente puedo decir que soy parte). Ese mundial fue especial porque los fines de semana hacíamos campamento en casa de mi primo para ver todos y cada uno de los juegos, incluída la final, donde Zidane, lamentablemente, cerró su carrera con una imagen terrible, tras ser expulsado por una agresión sobre Marco Materazzi.

El más reciente, Sudáfrica 2010, fue un mundial que para mi significó mucho, pues es un punto de quiebra en mi vida. Fue justo durante esta Copa del Mundo, que decidí dejar la abogacía para dedicarme a lo que en realidad me apasiona que son los deportes. Fue un mundial de mucha reflexión, pero también de mucha diversión, pues al estar sin trabajo, tuve la oportunidad de ver todos y cada uno de los juegos en vivo. Tuvo que pasar más de un año para que se me presentara una oportunidad en el medio, pero a la postre, a Sudáfrica 2010 lo voy a recordar como el mejor mundial, pues me llevó a tomar la mejor decisión de mi vida.

Hoy estamos en el umbral de Brasil 2014, con muchas incertidumbres y con los mismos nervios que se presentan antes de cada Copa del Mundo, sin embargo, estoy seguro de que esta edición no va a decepcionarnos y va a terminar por ser el mejor mundial.