Esta semana una carta que le escribió un periodista español -en su calidad de jugador de Rugby- a Cristiano Ronaldo, se volvió viral, siendo publicada a la vez por múltiples medios mexicanos, que en su vida darían siquiera un espacio en sus prestigiadas líneas a un deporte tan noble y tan bonito como lo es el rugby.
La carta criticaba al famoso "CR7" por haber declarado que el partido parecía un "juego de rugby" tras haber recibido una patada. Fermín De La Calle, autor del texto, le explicaba a Ronaldo las diversas caractéristicas de un equipo y en general del juego del rugby, casi crucificandolo por su desconocimiento del mismo.
No justifico al portugués por sus declaraciones, porque probablemente las hace sin saber que el rugby es un deporte mucho más noble que el fútbol y que a pesar de que ambos están fundados bajo prinicpios similares, el rugby predica sus valores con el ejemplo, mientras que el fútbol solo lo hace -en la mayoría de las veces- de palabra.
Reflexionando un poco más a fondo sobre el tema, me doy cuenta que las declaraciones de Cristiano Ronaldo y la consiguiente respuesta, son parte de un debate que ha existido desde que estos deportes tomaron sus diversos caminos, hace ya algunos ayeres.
Para los jugadores de fútbol, el rugby siempre va a ser un deporte con muchas reglas y muy complicado, donde sin importar la existencia de las mismas, los jugadores salen a matarse y a golpearse sin sentido hasta que el menos dañado es el que gana el partido, o mi explicación favorita aquí en México: "Es como el fútbol americano, pero sin equipamiento". Los jugadores de rugby son comparados con cavernícolas salvajes y así podemos llenar líneas y líneas sobre frases que he escuchado y leído acerca del rugby. No podrían estar más equivocados.
Para los jugadores de rugby, el fútbol siempre va a ser un deporte para: "maricones, poco hombres, divas, etc." y ni hablar sobre los futbolistas, que al no practicar los valores del rugby dentro de un campo de fútbol son satanizados y criticados como si no tuvieran valor alguno como seres humanos.
Yo juego rugby y también juego fútbol, por supuesto que he comparado ambos deportes y por supuesto que he caído en la calentura de criticar al fútbol por todos los vicios que hoy en día envuelven al deporte y ciertamente opino que el fútbol podría aprender mucho del rugby. Sin embargo, creo que el comparar a ambos deportes, así como a las personas que los practican, es ocioso; pues los dos tienen esas peculiaridades y caractéristicas que los hacen tan especiales.
No justifico a Cristiano Ronaldo por sus declaraciones y como jugador de rugby me molesta que comparen a mi deporte con el fútbol, cuando hoy en día lo único que tienen que ver es que ambos se inventaron en Inglaterra. Por otro lado y poniendo a un lado lo egocéntrico que puede llegar a ser Cristiano Ronaldo, es un jugador fuera de serie con mucho liderazgo y una ética de trabajo envidiable que hizo una delcaración sin pensarla, pero que por ningún motivo la hizo con ánimo de ofender.
¿Podría aprender Cristiano algo del rugby? ¡Por supuesto! Pero no es motivo para crucificarlo solo por jugar fútbol; es más, si le dieran la oportunidad, no me queda duda que Cristiano Ronaldo demostraría ser un tremendo jugador de rugby.